El Rey Gustavo III
estaba convencido de que el café era un veneno y para demostrarlo
realizó un experimento.
Gustavo III eligió a dos gemelos que habían sido
sentenciados a muerte por asesinato. El rey quería demostrar el efecto venenoso
de ambas sustancias, y al mismo tiempo determinar cuál de las dos era más
letales, por lo que obligó a ambos gemelos a mantener los mismos hábitos
alimenticios por el resto de su vida con una única diferencia: uno de los
gemelos tomaría tres tazas de café y el otro tres tazas de té.
El tiempo pasó sin que efecto alguno se apreciara en ninguno de los dos
gemelos. El 16 de marzo de 1792, el rey Gustavo III sufrió un atentado, a causa
del cual murió trece días después sin ver el resultado del experimento que
había comenzado años atrás.
De hecho, pocos de los que estaban vivos cuando el rey conmutó la sentencia de
muerte de los gemelos pudieron ver el resultado final del particular
experimento del rey. El primero de ambos en morir, fue el gemelo obligado a
beber té, cuando contaba con 83 años de edad, muriendo pocos años después su
hermano.
En Rusia se aplicaban duras penas, entre ellas torturas y
mutilaciones, a los bebedores de café.
El café, bebida que muchos tomamos en diferentes horas del
día y en distintas combinaciones para mantenernos despiertos, estuvo prohibido
en Rusia, en el siglo XIX, con penas de tortura y mutilación. El consumidor de
café era castigado cortándole la nariz o las orejas.
Pero esta no es la única prohibición del café, la primera ocurrió en 1511,
cuando el sultano Kair-Bey ordenó destruir el producto y cerrar todos los
cafés. Además, cualquiera que fuera descubierto consumiendo café recibía una
paliza y si éste recaía se le introducía en una bolsa de cuero y se le arrojaba
al mar.
Hasta la próxima amigos c@fet@leros!
El tiempo pasó sin que efecto alguno se apreciara en ninguno de los dos gemelos. El 16 de marzo de 1792, el rey Gustavo III sufrió un atentado, a causa del cual murió trece días después sin ver el resultado del experimento que había comenzado años atrás.
De hecho, pocos de los que estaban vivos cuando el rey conmutó la sentencia de muerte de los gemelos pudieron ver el resultado final del particular experimento del rey. El primero de ambos en morir, fue el gemelo obligado a beber té, cuando contaba con 83 años de edad, muriendo pocos años después su hermano.

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